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domingo, 25 de julho de 2010

ÁTTILA SÁ SIQUEIRA

Acervo Cultural Áttila Sá Siqueira

Instalado nas dependências da entidade, o local irá acolher o acervo da entidade tradicionalista incluindo um grande número de fotos e livros históricos, como a 2ª edição datada de 1918, do livro de poesia de Antônio Chimango, um exemplar considerado raro nos dias atuais. Outra coleção relata todas as revoluções que aconteceram no Rio Grande do Sul e o processo como ocorreu distribuição das terras pelo Império. Registros fotográficos de décadas anteriores também fazem parte do acervo. Entre as fotos estão imagens históricas da primeira Semana Crioula de Bagé, uma iniciativa do CTG 93 que aconteceu em 1972 e ainda a inauguração da Cancha da Arvorezinha com a presença de Tarcísio Taborda. A inauguração do acervo é a primeira promoção da “patronagem” que assumiu recentemente o CTG, coordenada por José Carlos Pereira Dias. O patrão argumenta que a homenagem a Áttila Sá Siqueira é justa já que se trata de um tradicionalista que foi um grande colaborador do CTG 93, além de um defensor do meio ambiente e da cultura em geral. “Siqueira foi um dos maiores incentivadores do CTG 93, inclusive nos momentos mais difíceis que a entidade passou”, salienta. Dias explica que para receber o acervo, uma sala foi remodelada com iluminação adequada e estrutura de madeira para melhor abrigar as peças que fazem parte da história do CTG 93, que no mês de setembro irá completar 55 anos de existência. O novo padrão da entidade frisa que essa é a primeira atividade da atual gestão, que pretende revitalizar o CTG 93 para que a entidade volte a ser o pioneiro de ações tradicionalistas e nativistas em Bagé e Região. Após a inauguração do Acervo Cultural, será servido um churrasco campeiro aos convidados.[1]

No texto “Marchando”,Áttila Sá Siqueiraelucidava as influências, os efeitos, o gabarito de Emilio Solanet (1887-1979) que

“fue un doctor en veterinaria, productor agropecuario, profesor universitario, académico de número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria y dirigente político argentino que recuperó y perfeccionó la raza criolla de caballos”.

Nació el 28 de abril de 1887 en la localidad bonaerense de Ayacucho.

Se recibe como médico veterinario en 1908 con medalla de oro, y se doctoró en 1910.

Fue designado académico de número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria en 1945, ocupando la banca del Dr. José María Quevedo.

Dedicó su vida a la recuperación y perfeccionamiento de la raza criolla de caballos.

Fue miembro fundador de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos de la Argentina.

La hazaña lograda por sus caballos criollos Gato y Mancha, guiados por el suizo Aimé Tschifelly, fue una de sus iniciativas para demostrar la superioridad de la raza. En ella, Gato y Mancha partieron de Buenos Aires para llegar, luego de 15.000 kilómetros y tres años y medio de travesía, a la ciudad de Nueva York, donde fueron noticia.

Se desempeñó activamente como dirigente político en la Unión Cívica Radical de su localidad, habiendo sido electo diputado nacional.

Solanet murió el 7 de julio de 1979 a los 92 años. Obra: Pelajes criollos (1968); Capas del yeguarizo criollo; Hipotecnia.

Emilio Solanet nació en Ayacucho el 28 de abril de 1887, hijo de don Felipe Solanet y doña Emilia Gassibayle. Casó con doña María Emma Etchegoyen y de esa unión nacieron sus hijos María Angélica, María Emma, María Emilia y Oscar Emilio.

Inició los estudios universitarios en el año 1904, en el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, origen de la Facultad en la cual se graduó de médico veterinario en 1908 con medalla de oro, conferida también a la tesis que presentó para doctorarse en 1910.

Estudiante en 1906 fue designado por concurso ayudante de Zootecnia y desde entonces alcanzó y mereció todas las jerarquías universitarias.

Consejero de la Facultad de Agronomía y Veterinaria en 1918, desempeñó ese cargo ocho años más, el último en 1944.

Fue integrante del Consejo Superior Universitario, en representación de esa casa de estudios desde 1925 a 1927 y de 1929 a 1931.

Sus primeros pasos se orientaron hacia la parasitología, especialidad a la que aportó estudios sobre nuevos parásitos detectados en el país, trabajos que culminaron con la recordada y premiada tesis.

Sin embargo, sus preferencias se volcaban hacia la zootecnia. De esta materia fue Profesor Adjunto desde 1923 a 1961. Y tuvo también a su cargo el curso de Hipotecnia entre 1941 y 1945. Al año siguiente fue nombrado Profesor Extraordinario en la Cátedra de Zootecnia, que dictó hasta ser jubilado en 1950 y reincorporado al cuerpo docente en 1954. En tantos años de docencia, muchas generaciones de médicos veterinarios e ingenieros agrónomos asistimos a sus clases y, a través de ellas, valoramos sus cualidades didácticas y conocimientos en la temática de una especialidad que dominaba. La amabilidad con el alumnado y su hombría de bien, generaron perdurables vinculaciones afectivas en la Facultad y fuera de ella.

En su desenvolvimiento profesional hay dos hechos que culminan las aspiraciones de todo profesor: fue designado - en 1945 - Miembro de Número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, bajo la presidencia del Dr. Joaquín S. de Anchorena.

Posteriormente - en 1976 mientras presidía la Academia el Dr. Antonio Pires- recibió el título de Académico Emérito, distinción sólo otorgada a aquellos Miembros de destacada actuación académica. Al incorporarse ocupó el sitial del Dr. José María Quevedo y en esa ceremonia destacó los aspectos relevantes de la actuación de éste, en particular los estudios sobre epizootias del ganado bovino, compendiados en su obra clásica sobre la tristeza en esa especie. Puso también de relieve la acción desarrollada desde su cátedra de Anatomía Patológica. Tras reseñar así los méritos de su antecesor, Solanet cumplió las fórmulas académicas refiriéndose parcialmente a un capítulo de su obra integral "Capas del yeguarizo criollo", emitiendo entre otros los siguientes conceptos:

"En una patria como la nuestra, hecha a lomos de caballo, no es de extrañar que media docena de conferencias sean pocas para explicar los pelajes de sus pingos. En efecto, los pelajes criollos son muy numerosos. En su mayor parte, esos vocablos son castizos de vieja cepa del castellano antiguo y el resto, en mayor cantidad, se han originado aquí derivados de aquel idioma o del léxico indígena".

"En esta exposición -agregó- nos ocuparemos de un pelaje: el gateado. Y diré lo que he visto y aprendido en la Argentina y en los demás países americanos".

Se refirió así a la acepción hípica de gateado, a su definición y descripciones y profundizó su estudio cromático. Analizó los valores raciales y afirmó que el gateado existió por ley hereditaria y añadió que por selección natural quedó asegurada su difusión. Es indudable que mi biografiado alentó un sueño permanente: rescatar los valores del caballo criollo y luchar para que no desapareciera como raza, tras cuatrocientos años de selección natural. Convencido de que el equino criollo primitivo se había adaptado a las condiciones más severas del medio en las planicies patagónicas, tomó la iniciativa de buscar en las manadas de los indios sureños yeguas rústicas y del tipo fijado en su mente, teniendo en cuenta las que habían sobrevivido soportando las más adversas condiciones climáticas. Con los machos siguió el mismo criterio: seleccionó los más fuertes y rústicos y del tamaño por él establecido. Este trabajo lo realizó en manadas de indios tehuelches. Y formó así, sobre esas bases, en su establecimiento El Cardal - 6.000 hectáreas de campo en Ayacucho - los anhelados reproductores hasta que en 1922 logró que la Sociedad Rural Argentina aprobara el standard de la raza criolla por él concebido. Desde la apertura del registro hasta la fecha figuran más de 42.000 ejemplares inscriptos.

Un hecho significativo, entre sus iniciativas, fue la hazaña de los caballos "Gato" y "Mancha" que picaron en Buenos Aires y fueron frenados a la sombra de los rascacielos norteamericanos. Aimé F. Tschifelly, oriundo de Suiza, profesor de idiomas del St. Georges College de Quilmes, por intermedio del Dr. Octavio Peró, escribió a Solanet el 22 de noviembre de 1924. Le comunicó que tenía el propósito de hacer un viaje a caballo desde Buenos Aires a los Estados Unidos. Con ello quería demostrar las bondades del caballo criollo, su rusticidad y la adaptación a diferentes ambientes. Solanet estudió el pedido y resolvió atenderlo, proporcionándole al decidido jinete dos caballos de su cría -"Gato" y "Mancha"- que se hicieron famosos en el memorable raid de 15.000 kilómetros que, tras dos años y medio, finalizó en Washington el 29 de agosto de 1928.

Don Emilio era un hombre que quería mucho a sus reproductores y jamás se desprendía de ellos. En una reunión familiar, comenté entre amigos y parientes que le escribiría una carta, solicitándole un criollo de su cría para recorrer el campo que, después de muchos esfuerzos, acababa de comprar. Me trataron de loco, pues no me unía a él una amistad, fuera de la técnica y las frecuentes charlas en la Facultad sobre asuntos de Bovinotecnia, comentando el origen de sus rodeos Aberdeen Angus y la calidad a que había llegado siguiendo un proceso selectivo prolijo y técnico. Cierto día - cuál no sería mi sorpresa- recibí una carta en la que me anunciaba el obsequio de una jaca de 1,42 m de alzada, para que montarla no me diera trabajo: fue su nombre "Triunfo Cardal". A la muerte de este petizo, después de 14 años, le participé un día en Palermo mi tristeza por su desaparición y Don Emilio, palmeándome el hombro, me dijo: - Don Ezequiel, si se anima a hacer domar un potro de mi marca, se lo haré llegar para no tratar de dejarlo a pie. Así fue y el otro criollo que recibiera lo amansó el Dr. Pedro Sarciat, en los pagos de Udaquiola. Una vez manso, fue a mi campo "San Carlos", en Dolores, donde lo disfruté yo y la mayoría de mis nietos. Estas "gauchadas" de Solanet nunca las podré olvidar. Entre las actividades del Dr. Solanet están las de un creativo político, iniciado en 1912 como miembro del Comité de la Unión Cívica Radical de Ayacucho, del cual fue presidente durante 31 años.

En 1942 formó con Luis Cantilo, Eduardo Laurencena, José María Martínez y Delfor del Valle, la Junta Reorganizadora de la U.C.R. de la provincia de Buenos Aires. Fue vicepresidente del Comité Provincial de dicha agrupación política de 1942 a 1945 y a partir de ese año miembro del Comité Nacional. Como diputado provincial primero y diputado nacional después, presentó numerosos proyectos de ley -luego sancionados- vinculados al quehacer agropecuario, a la enseñanza rural, a la asistencia hospitalaria y en apoyo de entidades profesionales, entre ellas la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria.

Emilio Solanet hombre dinámico, inteligente, honesto y capaz, formador de alumnos, se distinguió como profesor universitario, productor agropecuario, dirigente político y experto legislador. [2]

Histórico Da Raça Crioula

Resistência Do Cavalo Crioulo

O Arquivo Histórico desta edição transcreve artigo de Áttila Sá Siqueira, publicado na Revista Raça Crioula de 1980. Com comentários da Marcha de Bagé, em 1979, o artigo contem mensagem cultural atual e identificação do Crioulo ao meio.

Marchando

Em maio deste ano, precisamente nos dias 2 a 8, efetuou-se no município de Bagé, uma carreira de resistência, de cavalos Crioulos registrados. Durante este período, oito componentes sendo um cavalo e sete éguas recorreram os 300 km pré-estabelecidos, em percursos diários variadamente. Havia iniciado a carreira, dois cavalos e sete éguas, portanto apenas um animal deixou de cumprir com prova total. A saída e chegada efetuou-se na Estância São João de propriedade, entre outros, do crioulista Aluízio Sá Vieira. Desde muito cedo os assados se achegavam às brasas do fogo, em cuja volta o mate corria frouxo. Patrões, peões, esposas, filhos, enfim, gauchada autêntica, formando as rodas “manhãneiras”, esperando a etapa que correspondia aquele dia. Com enorme entusiasmo via partir os concorrente "chuliando" desde já a chegada dos preferidos. E de notar-se a presença na prova como ginetes, tanto de peões como de patrões. Isto demonstra, mais uma vez, a histórica democracia da estância rio-grandense.

Aqueles homens competiram com um só objetivo: elevar ainda mais a excelência do extraordinário cavalo Crioulo, flor de raça natural, com verdadeira plasticidade física, na adaptação perfeita ao nosso meio ambiente! O panorama imenso da pampa sul americano não poderia deixar de ser o melhor palco onde nasceria esta raça bendita. Raramente no mundo formou-se, por processo natural, tal perfeição zootécnica! Que sorte tivemos nós os que verdadeiramente possuímos raízes telúricas em ver a obra extraordinária de Emilio Solanet estender-se e aprofundar-se tanto!

Em face aos tremendos problemas mundiais com as consequências mais graves, onde culturas inteiras dobram-se e sucumbem achatadas por civilização "superiores", há necessidade destes eventos. Desta afirmação de cultura e fisionomia próprias, de costumes e idiossincrasias tão nossas: O cavalo crioulo não é apenas um equino a mais. Ele representa para nós, gaúchos sul-americanos, o pedestal da história! Talvez só o árabe e o cossaco[3] possam sentir coisa semelhante em frente ao seu cavalo predileto.

Por tudo isto, uma festa, uma competição, como as Provas de Resistência que se efetuam em nosso meio, transcendem do puro esporte, do interesse econômico, para elevar-se como uma coisa intrinsicamente nossa, da nossa maneira de ser e viver. No Brasil inteiro, só no Rio Grande pode-se constatar este verdadeiro fenômeno social. É preciso muita história e um ambiente físico apropriado para que se verifique tal fato. Voltando a prova em si devemos dizer que todos os concorrentes chegaram a ótimas condições, demonstrando que, em nosso ambiente, só o Crioulo, poderá cumprir tal façanha. Isto é rusticidade. É verdadeiramente adequada ao meio, portanto a afirmativa de ser Melhor Raça. A seguir damos os dados técnicos da prova: 1º lugar éguas: Oração do Aceguá RP 127 com 7 1 / 2 anos Tempo empregado: 22 hs 52"25"; Ginete: Zelio Giorgis; 2º lugar éguas: Margarida Chico RP153 com RP com 15 1 / 2 anos Tempo empregado: 22 hs 53"55"; Ginete: José Domingues. Diferença da 1ª: 1’ 30".[4]


[1]http://www.jornalminuano.com.br/noticia.php?id=16546&data=&volta=1 .

[2]http://es.wikipedia.org/wiki/Emilio_Solanet .Adaptado de "Recordación y semblanza del Dr. Emilio Solanet al cumplirse 100 años de su nacimiento el 28 de abril de 1987" del Dr. Ezequiel C. Tagle (inédito). En: Legajo del Dr. Ezequiel Tagle, Archivo de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria. http://www.anav.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=237:solanet-emilio-dr-mv-&catid=43:de-numero-fallecidos&Itemid=69 .

[3] Existia tradição histórica de se comparar o gaúcho com os cossacos.

[4]http://www.abccc.com.br/historico.php?InfoID=743290022b92432fd9953d3c8df65a52&e_p=12.

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